Acompaño a mujeres que desean cuidar su salud hormonal, digestiva y metabólica y encontrarse mejor en su día a día. En consulta, trabajamos juntas para identificar qué ajustes podemos hacer en su alimentación y sus hábitos de vida, buscando cambios realistas que puedan mantener en el tiempo.
También colaboro con escuelas, profesionales y organizaciones en proyectos de formación, consultoría y divulgación sobre nutrición y salud. Una de las cosas que más disfruto de mi trabajo es seguir aprendiendo.
El acompañamiento comienza con una valoración de tu situación de salud, tu alimentación y otros hábitos de vida, como el descanso, la actividad física y la gestión del estrés.
Durante las consultas, trabajamos juntas a partir de tus prioridades y objetivos, y ajustamos las recomendaciones según tu evolución.
Imparto clases de health & wellness coaching para futuros coaches y profesionales de la salud, así como talleres sobre nutrición funcional y hábitos de vida para cursos, retiros y programas de bienestar.
También elaboro guías y materiales didácticos que pueden acompañar mis clases o utilizarse en formaciones de otros profesionales.
Colaboro con marcas, publicaciones y organizaciones en el asesoramiento, la revisión y el desarrollo de contenidos sobre nutrición y salud.
Interpreto la evidencia científica para elaborar materiales divulgativos que ayuden a comprender temas complejos, adaptando el lenguaje a cada público. También ofrezco asesoramiento nutricional a restaurantes.
Durante la perimenopausia y la menopausia, muchas mujeres experimentan cambios en el descanso, el estado de ánimo, la energía o la composición corporal. Es un buen momento para prestar atención a la alimentación y los hábitos de vida, tanto para sentirse mejor como para cuidar la salud ósea y metabólica a largo plazo.
La hinchazón, el dolor abdominal, las digestiones pesadas o los cambios en el tránsito intestinal pueden afectar a nuestro día a día. Estos síntomas pueden tener diferentes causas, por lo que es importante valorar cada situación antes de proponer cambios en la alimentación y los hábitos de vida.
La salud metabólica está relacionada con cómo nuestro organismo transforma y utiliza la energía de los alimentos. La alimentación y los hábitos de vida son especialmente importantes cuando aparecen cambios de peso, prediabetes o alteraciones del colesterol y los triglicéridos, y pueden contribuir a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
Durante los tratamientos oncológicos, comer puede resultar más difícil debido a los cambios en el apetito, el gusto o la tolerancia digestiva. Adaptar la alimentación a las necesidades de cada etapa puede ayudar a mantener un buen estado nutricional durante el tratamiento y la recuperación.